¿Quieres saber por qué cuando sopla el viento baja el precio de la luz?

     Cobertura prevista de la demanda con eólica (%)
     Precio horario PVPC (cent€/KWh)

Aviso: A partir del 29 de marzo de 2016, hay un cambio en los datos del gráfico: el precio horario del mercado eléctrico se ha sustituido por el precio horario del PVPC para que se pueda ver directamente el coste real de la electricidad consumida en cada hora bajo esta tarifa.

1. ¿Por qué baja la eólica el precio del mercado?

El coste final de la factura doméstica de la luz depende de tres grandes componentes: los costes regulados (que en 2015 supusieron alrededor del 44%), el coste de la generación eléctrica (32%) y los impuestos (21%).

Los costes regulados del sistema son el transporte, la distribución, el pago de la deuda y los intereses del déficit de tarifa, el incentivo que se paga a las grandes industrias por reducir su consumo eléctrico en caso de que fuese necesario (interrumpibilidad), los pagos por capacidad a tecnologías convencionales, los incentivos a las renovables y la cogeneración, y los sobrecostes por la generación eléctrica en las islas, donde resulta más caro producir que en la Península.

El coste de la energía se fija en un mercado competitivo (pool) donde las diferentes fuentes de energía ofertan la electricidad para satisfacer la demanda prevista con un día de antelación. Como el coste del viento es cero, los productores de energía eólica pueden ofertar la electricidad a un precio más bajo que otros. Por eso, el precio del mercado eléctrico baja los días de más viento, al desplazar a tecnologías con combustibles más caros. Al final de mes, se hace una media con los precios de todos los días. Cuanto mayor es la proporción de energía eólica consumida, menos pagan los españoles en su recibo de la luz. Y viceversa .

2. ¿Cuál fue la influencia de la eólica en los precios de la electricidad en 2015?

El efecto reductor de la eólica sobre los precios del mercado eléctrico por su bajo coste de generación frente a las tecnologías convencionales fue en 2015 de 12 euros. Esto significa que, si no hubiese existido la tecnología eólica, el precio medio anual del mercado eléctrico hubiera sido de 62,32 euros/MWh, un 23,8% más alto.

Es decir, que la totalidad de los 246 TWh que ha demandado la economía española (peninsular) a lo largo de 2015 hubieran costado 2.952 millones de euros más. Si a esta cifra se le restan los 1.254 millones que recibirán los parques eólicos en 2015 en concepto de incentivos, el ahorro neto para los españoles es de 1.700 millones de euros.

A pesar de los beneficios que generó la eólica en los precios de la electricidad en 2015, esta tecnología ocupó el tercer puesto del sistema, tras la nuclear y el carbón, debido a las anómalas condiciones meteorológicas sucedidas especialmente durante la segunda mitad del año. 2015 fue el año más caluroso en España desde que se tienen medidas, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Sin embargo, en enero de 2016 la eólica ha recuperado el primer puesto como primera tecnología del sistema, con una producción de 5.237 GWh, un 25,7% superior a la del mismo periodo del año anterior, y ha cubierto el 27% de la demanda, según datos de REE.

El segundo lugar se ha situado la nuclear, con el 21,8%, seguida por la hidráulica y el carbón.

El precio PVPC medio de la electricidad en enero 2016 fue un 20% inferior al del mismo mes de 2015 (y el segundo más barato desde abril 2014, cuando se empezó a aplicar esta tarifa). Así, este año las familias acogidas al PVPC pagaron 10,05 c€/kWh (antes de impuestos) frente a los 12,63 c€/kWh. El ahorro para un consumo medio de 600 kWh/mes sería de 15,5€.

El precio medio del pool (OMIE) se situó en 36,53 €/MWh frente a los 51,6 €/MWh de enero 2015 (un 29% menos). Lo que significa que un consumidor industrial medio (200 MW/mes) se habría ahorrado 3.014 € en la factura de enero en el coste de energía .

3. ¿Cuándo es más evidente la influencia de la eólica en los precios de la luz?

Como se puede ver en el primer gráfico, durante los meses de más viento (que coinciden con la temporada de invierno y el principio de la primavera) el precio del mercado es más bajo que en los meses de verano-otoño, cuando sopla menos el viento.


Fuente: REE, OMIE y elaboración propia.

Cuanto mayor es la cobertura de la demanda eléctrica con energía eólica, el precio de la electricidad para los consumidores domésticos es más bajo. En el siguiente gráfico se puede comprobar este hecho con datos del pasado mes de enero.


Fuente: REE, OMIE y elaboración propia.

4. ¿Cuánto reduce la eólica la factura de la electricidad a los consumidores españoles?

En 2015, los incentivos a la eólica le costaron 1,43 euros al mes al consumidor medio español (considerando una factura media de 53 euros al mes), pero se compensaron con creces con la rebaja de su factura por el efecto reductor de la eólica en el mercado mayorista. Sumados ambos efectos, el resultado fue que la eólica no le costó dinero al consumidor final, sino que le ahorró 1,01 euros al mes. Es decir que, si no se hubiese invertido en instalaciones eólicas, la factura media de la luz hubiera sido 1,01 euros más cada mes porque habría que haber utilizado tecnologías más caras para generar la luz.

5. ¿Y a las empresas?

Un consumidor industrial con un consumo medio de 1.500 MW al año se habría ahorrado 1.170 euros al mes en 2015 gracias a la eólica (como resultado del ahorro neto que supone restar a los incentivos que recibe el ahorro que genera en el precio de la energía en el mercado eléctrico) porque en su mayoría compran directamente al pool.

6. ¿Sabías que la eólica fue la primera fuente de electricidad de los españoles en 2013?

La eólica fue la tecnología que más electricidad aportó a España en 2013, lo que ocurría por primera vez en la historia en un año completo. Y España fue el primer país del mundo en que se dio esta circunstancia. La energía producida por el viento en el año fue suficiente para abastecer a 15,5 millones de hogares medios españoles. Además de la producción anual, la energía eólica superó otros máximos en 2013. El 6 de febrero, anotaba un nuevo récord de potencia instantánea, con 17.056 MW a las 15.49 horas, un 2,5% superior al anterior, registrado el 18 de abril del 2012. Ese mismo día se superaba también el máximo de energía horaria, con 16.918 MWh, entre las 15.00 y las 16.00 horas, lo que supuso un incremento del 2,8% respecto al anterior.

En 2014, un año de menos viento, la eólica fue la segunda tecnología del sistema, detrás de la nuclear.

Con una producción anual de 47.721 GWh y una cobertura de la demanda del 19,4% (según datos de REE), la eólica ocupó en 2015 una insólita tercera plaza como tecnología del sistema, tras la nuclear y el carbón. El hecho de que haya soplado menos viento que en años anteriores y que no se haya aumentado la potencia instalada como consecuencia de la parálisis del sector provocada por la Reforma Energética ha tenido como consecuencia que la eólica haya perdido posiciones, con el consiguiente impacto negativo en la factura del consumidor.

La eólica obtuvo nuevos hitos en 2015 como fue superar el anterior récord de potencia instantánea con 17.553 MW el 29 de enero a las 19.27 horas. Al día siguiente, se superaba el máximo de producción diaria, con 354 GWh y con un 46,4% de cobertura de la demanda .

7. ¿Qué porcentaje de la demanda de electricidad cubre la eólica? ¿Qué porcentaje cubrirá en 2020?

En 2015, la eólica cubrió el 19,4% de la demanda eléctrica peninsular (según datos de REE), lo que la situó como la tercera fuente de generación de España. Según la Planificación Energética 2016-2020 del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en 2020 debería haber 29.479 MW de eólica instalados, que podrían generar entre el 21% y el 25% de la demanda eléctrica. Lo que está claro es que si se alcanza ese objetivo en 2020, la eólica sería la principal tecnología de generación española.

8. Si España es uno de los países del mundo con mayor penetración eólica, ¿cómo es posible que se diga que es uno de los países europeos con la electricidad más cara?

Se dice, pero no es del todo cierto. Según los último datos disponibles de Eurostat de 2015, los consumidores domésticos españoles pagaban la luz un 9,5% más cara que la media de la Eurozona, pero les costaba menos que a países como Dinamarca, Alemania, Italia o Irlanda. En 2015 se han reducido los costes regulados (-5%, según la CNMC) de las tarifas eléctricas pero se ha incrementado considerablemente el precio del mercado eléctrico, pasando de 42,13 €/MWh de 2014 a los 50,32 €/MWh (+19%), debido especialmente a las escasas lluvias (la generación hidráulica ha disminuido en un 27%) y al menor viento (la generación eólica se ha reducido en un 5,8%) y a la nula inversión en nuevas instalaciones eólicas.

Además del coste de la energía, la factura eléctrica incluye muchos otros conceptos que encarecen el coste de la luz. Algunos están directamente relacionados con el suministro, como el transporte –un servicio que presta en exclusiva REE– y la distribución. Otros, con la seguridad de suministro, como los pagos por capacidad, los subsidios al carbón nacional o el incentivo que se paga a las grandes industrias por reducir su consumo eléctrico en caso de que fuese necesario (interrumpibilidad). Y otros son el resultado de decisiones políticas, como los costes del déficit de tarifa, los incentivos a las renovables y la cogeneración, y los sobrecostes por la generación eléctrica en las islas, donde producir resulta más caro que en la Península.

A esto hay que añadir los impuestos directos (el impuesto eléctrico, con un tipo impositivo del 5,11%, y el IVA, del 21%) e indirectos (el del 7% sobre la generación).

En 2015, los incentivos a la eólica supusieron el 7,25% de los costes regulados, mientras aportó el 19,4% de la electricidad que consumieron los españoles .

9. ¿Por qué suele subir el precio de la luz entre las 19,00 y las 22,00 horas?

Porque es cuando los españoles llegamos a casa y encendemos la luz, la calefacción o el aire acondicionado, la vitrocerámica, la lavadora… Al aumentar la demanda, se necesita más generación y entran en el mercado centrales eléctricas con costes variables más caros, lo que aumenta los precios del pool y, por lo tanto, la factura del usuario.

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